IRONÍAS

IRONÍAS, RAMÓN EDER ( EDITORIAL ECLIPSADOS, ZARAGOZA, 2007 )

COLECCIÓN DE AFORISMOS

PRIMAVERA

 

 

 

Pronto, quizá, inicie otro blog. Pero hasta entonces quiero agradecer a los lectores su paciencia y sus comentarios atinados. Gracias y hasta pronto. R.E.

CRISTALES DE ROCA

 

 

 

 

 

La única manera de superar una catástrofe personal es consiguiendo que nos mejore.

 

 

Todo Sansón acaba encontrando su Dalila.

 

 

Algunos libros brillan en los escaparates de las librerías como lingotes de oro entre un montón de ladrillos.

 

 

 

LOS VIEJOS AMIGOS

 

 

 

 

Muchos años después de aquella cena turbulenta se volvieron a encontrar en la cafetería del Museo del Prado. Cuando sus miradas se cruzaron ambos hicieron tímidos gestos de alegre sorpresa. Sus cerebros registraron vertiginosamente su antigua amistad, la discusión de aquella noche y las viejas historias. Pero prevaleció la paz intantánea y se fundieron en un abrazo. Quizá contribuyó a la ausencia de agresividad la visible decadencia física de los dos. Envejecidos, cargados de hombros, arrugados y canosos ( aunque bien vestidos ) parecían maltrechos supervivientes de una guerra atroz. Tal vez sintieron compasión mutua. Y alejándose un poco de los grupos con los que habían llegado, los viejos amigos se pusieron a hablar animadamente, gesticulando mucho como polichinelas.

 

 

 

BOLAS DE NIEVE

 

 

 

Nuetro egoísmo juega con nuestra generosidad como el gato con el ratón.

 

 

 

Hay batallas que misteriosamente uno quiere perder.

 

 

 

Cuando la impertinencia del periodista que pregunta se junta con la vanidad del que responde, surge una entrevista periodística.

 

 

 

 

LAMPEDUSA Y SUS MISTERIOS

 

 

 

En el escaparate de la librería Dante, de Palermo, vi I Misteri del Gattopardo de Franco Valenti ( Nicola Calabria Editore ) y entré para comprarlo. Como lector entusiasta de El Gatopardo me gusta leer también los libros que encuentro sobre el enigmático Lampedusa. En este interesante libro de testimonios de familiares y de gente que lo conoció, sobre todo, me ha llamado la atención una información más bien anecdótica. El hecho de que su madre, la princesa Beatrice di Cutó, escribió la novela L´Eclisse ( hoy desaparecida ) de la que Lampedusa habría tomado la idea general y algunos detalles para su obra maestra. Este dato ( si se demuestra convincentemente la tesis ) tiene indudablemente su interés, pero no le quitaría un ápice de valor a El Gatopardo. Como tampoco le quita valor el hecho de que Lampedusa escribiera esa novela movido por la rivalidad que mantenía con su primo Lucio Piccolo, como dice la leyenda.

Lo cierto es que Lampedusa fue un hombre misterioso , lleno de zonas oscuras y se especula y se seguirá especulando sobre su extraña vida y su breve obra. El Gatopardo , entre otras virtudes novelísticas, tiene la virtud de haber creado un gran personaje: El Príncipe. Sin embargo, parece ser que el creador de este personaje fascinante, enérgico y viril era todo lo contrario en su vida real... Pusilánime, inseguro, rutinario, tímido...Pero lo importante es el extraordinario libro que Lampedusa escribió, naturalmente . Una melancólica novela llena de inteligencia y de magia. Un libro que Lampedusa no pudo ver publicado porque fue rechazado por dos importantes editores y que, cuando fue publicado, después de su muerte, fue severamente criticado por algunos ilustres cretinos, antes de convertirse en un clásico...

 

 

 

LONDRES

 

 

 

 

Hacía mucho tiempo que no iba a Londres y lo que más me ha sorprendido en mi última visita ha sido la Tate Modern ( que no conocía) situada en una gigantesca central eléctrica en la orilla sur del Támesis. Esta mole de estética industrial contiene en su interior una oferta impresionante de arte moderno. Pero lo que más me llamó la atención fue la multitud multirracial que recorría las instalaciones convirtiendo al museo en una moderna Torre de Babel. ( Se dice que en Londres se hablan más 300 idiomas distintos.) Y toda esa variedad humana de orígenes tan diferentes y con sus aspectos étnicos característicos ( mezclada con evidentes turistas ) deambula por las salas futuristas y por la colosal Turbina Hall, ociosa como si fuera domingo aunque sea lunes. Esa multitud daba la impresión de estar cargándose de la energía que irradiaban los cuadros.Porque si en el pasado el edificio fue una central eléctrica ahora también es una central energética que utiliza el arte como plutonio.

Creo que Londres ha vuelto a ser ( después de unos años grises ) una de las ciudades más dinámicas del mundo. Y es que Londres tiene la virtud de reinventarse cada cierto tiempo. Para seguir siendo la misma. Londres, una gran ambición atravesada por el Támesis.

 

 

 

 

FRASES ONDULANTES

 

 

 

 

Sólo los que envejecen pronto llegan a viejos.

 

 

El sentido moral se adquiere en la infancia, al repartir la merienda con los hermanos.

 

 

Siempre hay que salir a la calle predispuestos a encontrarnos con la diosa Fortuna.

 

 

 

 

EL KURSAAL

 

 

 

Esta tarde de invierno he ido bordeando la curva de saxofón del Urumea y al llegar al puente de Santa Catalina he visto el hermético Kursaal , a lo lejos , como un monumento  a la racionalidad. Sorprende ver ese mamotreto verde a la orilla del mar, pero sorprende positivamente porque es grande y ligero y de formas armoniosas.

Frente a los clásicos edificios del teatro Victoria Eugenia y el hotel María Cristina ( las viejas damas )  los cubos de Moneo son puro siglo XXI. Algunos pensarán que se podría haber hecho en San Sebastián otra construcción menos singular. Pero el monstruo verde está ahí y ya empieza a ser parte de la memoria egipcia de la ciudad.

 

 

 

 

JULIO CAMBA

 

 

Julio Camba fue un trotamundos. Vivió en París, Londres, Berlín, Lisboa y Nueva York, entre otras ciudades. Eran viajes estancia en los que estudiaba el lugar en el que se encontraba. Y sus irónicos artículos de corresponsal eran muy leídos y los cobraba muy bien. Lo cual le permitía llevar una vida de bon vivant. Aficionado a la gastronomía fue asiduo de los buenos restaurantes y fue un fino crítico gastronómico. Su libro  La casa de Lúculo o el arte de comer está considerado como un clásico de la literatura gastronómica.

 

Solterón empedernido, al final de su vida acabó viviendo solitario en el hotel Palace, gracias a la generosidad de sus amigos. Ya casi no escribía y se dedicaba a hacer refritos de su juventud. Pero durante muchos años fue un articulista muy leído y muy apreciado. Camba tenía el talento del artículo corto. Artículos muy pensados y muy amenos en los que fue un maestro.

 

Las últimas palabras de Camba parece ser que fueron: "La vida es buena, pero se acaba." Camba fue un fino ironista y dejó muchas frases que se han hecho célebres como "La cocina española está llena de ajo y preocupaciones religiosas".

 

Julio Camba ( Villanueva de Arosa 1884-Madrid 1962 ) fue un excelente cronista de su época. Agudo, crítico y divertido. Y leerlo , hoy en día, sigue siendo un placer.

 

 

 

CORRESPONSALES

 

 

Con seudónimos sorprendentes uno recibe interesantes comentarios y amables emails. Se ignora la edad, el nombre, la nacionalidad y la profesión de los corresponsales. Pero son educados y muchos saben latín. Corrigen y mejoran el blog. El blog naturalmente también les pertenece.

FRASES DE INVIERNO

 

 

 

Toda amistad se basa en la tensión que puede hacer que se rompa.

 

 

Los pequeños problemas, cuando se hinchan, pueden acabar siendo los grandes problemas.

 

 

Algunos dan la mano como si te quisieran tomar el pulso.

 

 

 

SPIRITUS SANCTI

 

 

Cata de chuletas de vacas gallegas. 4 tipos. La más joven de 4 años, la más vieja de 17. Nivel muy alto, todas. La de 17 años excelente, muy sabrosa. El experto deshace mitos. Explica que es mejor hacer la chuleta a la plancha que a la parilla. Así no se pierden los jugos. Larga conversación sobre razas, alimentación, tiempo en cámara etc. Es un placer escuchar al que sabe, sea del tema que sea. Vinos a la altura de la carne. Sobre todo un D.O. Toro, de Gerard Depardieu: Spiritus Sancti. Aromático, fino y opulento. Después postres, whisky escocés y Cohibas. Uno es austero, pero tiene amigos sibaritas. Recuerdo los versos de Luis de León:

 

A mí una pobrecilla

mesa, de amable paz bien abastada,

me baste...

LOS NOVELISTAS

 

 

 

Al fondo del bar, sentados en cómodos sillones de cuero, los dos amigos hablan animadamente. Beben café y gin-tonic. De vez en cuando se ríen y sus risas suenan ligeramente teatrales. Absortos en su conversación no prestan atención al resto de la clientela formada por señoras merendando, parejas de novios aburridas y felices y algún solitario que paladea su whisky mientras lee el periódico. Es domingo, a media tarde.

Los camareros uniformados y discretos evolucionan por la sala llevando consumiciones o vaciando ceniceros. El bar está silencioso y sólo se oyen murmullos, ruido de platillos en la barra y algún móvil que suena destempladamente. Los dos amigos hablan de una pésima novela que acaba de salir, de unas promesas incumplidas del alcalde, de Diderot, del precio de las casas en Barcelona, del viaje que uno de ellos va a hacer para dar una conferencia en el Instituto Cervantes de Nueva York, de una amiga común que murió hace muchos años cuando el grupo en el que salían juntos coqueteó con el lado salvaje de la vida...

En la calle ya ha oscurecido. De pronto el caballero del bigote canoso mira el reloj y se extraña visiblemente: " Lo siento, me tengo que ir. He quedado con mi hija para ir a cenar." El otro, que lleva un jersey de casimir y gesticula mucho, sonríe y hace ademán de pagar. Pero su amigo no le deja.

Se levantan, se ponen los abrigos y los dos sesentones se dirigen hacia la puerta. Cuando ya han salido del local una señora mayor de pelo plateado ( que está leyendo una revista de moda ) llama a un camarero:

-Oiga, ¿quiénes eran esos señores que acaban de salir? Me suenan sus caras.

-Son escritores , señora. Gente muy correcta. No recuerdo ahora sus nombres, pero suelen salir en los periódicos-, le contesta condescendiente el camarero mientras coloca bien unas sillas.

 

 

 

 

IDEALIZACIONES

 

 

 

En la Plaza de Guipúzcoa, donde cojo el autobús, hay un pequeño estanque con una pareja de cisnes. Me gusta contemplarlos. Y mientras espero el autobús, fumando un cigarrillo, suelo pensar que en esa cárcel son felices.

 

 

 

 

BORGES

 

 

 

BORGES, DE BIOY CASARES ( EDITORIAL DESTINO)

 

 

 

Bioy Casares veía a Borges casi todos los días y llevó un diario, durante más de 40 años, de las conversaciones que tenía con su amigo. El Borges que aperece en este diario ,que acaba de ser publicado , es menos olímpico que el Borges que proyectaban los medios de comunicación. Aparece un Borges más humano y frágil, pero con una malignidad en sus comentarios sobre otras personas realmente antológica. El libro se lee con enorme interés . Abundan los cotilleos, las rencillas, los esnobismos, los asuntos domésticos, las bromas privadas etc. Nimiedades muy bien contadas por el lúcido Bioy. Pero en este libro hay numerosas páginas con opiniones y análisis de Borges sobre asuntos literarios que para los lectores de Borges son muy importantes. Borges, sin duda el escritor más influyente de los últimos tiempos, opina interminablemente sobre escritores clásicos y modernos. Son las opiniones de alguien que ha leído mucho y bien, son las opiniones de alguien muy inteligente y muy exigente que no deja títere con cabeza. Por eso este libro ( con pintas de ladrillo) lleno de malicia y pasión por la literatura es una fiesta para la inteligencia. 

 

 

 

CASABLANCA

 

 

CASABLANCA VISTA EN CASA EN DVD

 

 

 

La película es propaganda en época de guerra. Se hizo en 1942 cuando Europa se había convertido en el infierno. Se salva por la ironía. Es un drama, pero también es un melodrama y una película de risa.

Inolvidable la atmósfera del Rick´s Cafe. Bar-restaurante, orquesta, casino, caviar, champagne, clientes cosmopolitas, policías franceses, nazis, tráficos diversos, héroes, canallas, mujeres guapas. Un aire de fiesta en un barco que se hunde. Sálvese quien pueda. Se salvan los de siempre.

Casablanca es una ciudad de exostismo de estudio, llena de refugiados extranjeros. Un decorado donde bullen las pasiones. Los nativos brillan por su ausencia, excepto como figurantes. África made in Hollywood.

La marsellesa como himno.  La épica y sus taquicardias. Sin embargo, dan ganas de tararearla cuando uno ve la película en casa.

Película que produce nudos en la garganta y risas nerviosas. Pero es más que una película. Es un mito del siglo XX. Y ese final enigmático, sublime e idiota.

 

 

 

 

IRONÍAS

 

 

 

El negro es el color de los ambiciosos.

 

 

Para conseguir ciertas cosas uno tiene que olvidarlas.

 

 

Si se pierden los ritos se entra en el caos.

VIAJE A LA PALMA

 

 

Unos días en La Caldera de Taburiente, un lugar  sin conexión a internet.

VÁZQUEZ MONTALBÁN

 

 

 

 

En la novela Tatuaje, de Vázquez Montalbán, el detective Pepe Carvalho, su novia Charo y una amiga hablan del pan con tomate ( pa amb tomaca ) en un mesón de San Cugat. Este plato de la cocina rural catalana es según Vázquez Montalbán "una maravilla imaginativa que supera en simplicidad y sabor a la pizza de tomate". Y, después, pone la receta, que merece ser reproducida como un monumento a la sencillez:

 

"La rebanada de pan ancho campesino, esponjoso, preferible de un día para otro.

 

 Los tomates, maduros, abiertos por la mitad y frotados sobre el pan, donde   dejan  las semillas, el agüilla y la pulpa desgajada de la piel gracias a los cantos de la corteza.

 

Espolvorear con sal bien repartida y seca.

 

Un chorrito de aceite a lo largo de toda la rebanada.

 

Apretar el pan con los dedos en los cantos y luego soltarlo para que el aceite y la agüilla del tomate se esparzan a sus anchas."

 

 

La verdad es que algunas recetas de cocina son como poemas suculentos...

 

 

 

 

ROLAND BARTHES

 

 

 

 

Urt es un pequeño y soñoliento pueblo vasco situado en la orilla izquierda del Adour, a unos 10 kilómetros de Bayona. En este tranquilo pueblo solía pasar los veranos Roland Barthes. El mandarín de la semiótica hizo grandes elogios de esta parte del Sudoeste francés y de su luz habitable. La casa de campo de Barthes está cerca de la iglesia, bajando una pequeña cuesta, en las afueras del pueblo. Es una casa sólida y sencilla, con las contraventas azules, que da al río. Aquí preparaba Barthes sus famosos "seminarios" parisinos. Y en esta región, mítica para él porque en ella había pasado su infancia, eligió ser enterrado. Atropellado por una furgoneta cerca de la Sorbona, Roland Barthes ( Cherburgo 1915-París 1980 ) falleció a consecuencia del accidente un mes más tarde.

El pequeño cementerio está muy cerca de la casa de Barthes. Su tumba está muy descuidada. Una lápida sin más, con las letras borrosas, difícil de encontrar. Allí está enterrado el gran semiólogo , junto a su madre, a la que sólo sobrevivió 3 años. Algún psicoanalista retorcido podría escribir un texto brillante sobre esta tumba edípica ya que el soltero Barthes adoraba a su madre y, por fin, en esa última morada, están juntos y solos. Da que pensar.

El día que fui a Urt fue un día estimulante de primavera, con una luz habitable que diría Barthes. Pero de ese día me quedó, sobre todo, el extraño recuerdo de esa tumba compartida por un escritor y su madre como quien comparte un duplex  pour l´éternité...

 

 

 

 

STEVENSON

 

 

 

 

La isla del tesoro se puede leer como un típico y ameno relato de aventuras en el mar, pero moralmente es tan compleja como El extaño caso del Dr Jekyll y Mr Hyde. Y es que detrás está Stevenson, el valiente y amable Stevenson siempre preocupado con los abismos de la ética. El enfermo crónico que, sin embargo, hace un asombroso canto a la vida. El lúcido Stevenson que en esta novela clásica de aventuras está en estado de gracia desde el principio hasta el final: El estilo brillante y eficaz, el ritmo narrativo vertiginoso, los personajes maravillosamente perfilados, la peripecia subyugante, las descripciones perfectas, las imágenes poderosas y el transfondo lleno de complejidad. Otra obra maestra de Stevenson. El exigente Stevenson que llegó a decir que él no tenía un talento excepcional, pero que había aprovechado el talento que tenía al máximo. Sólo podemos sentir gratitud hacia Stevenson. Nos regaló un tesoro que es la novela La isla del tesoro. Una de las pocas grandes novelas que tiene un final feliz.

 

 

 

 

EL SANDWICH DE PEPINO

 

 

 

 

Después de haber leído varias veces el memorable libro de Oscar Wilde La importancia de llamarse Ernesto, me entró cierta curiosidad gastronómica por los sanwichs de pepino. En esa divertida e inteligente comedia se habla mucho y elogiosamente de esos sandwichs y yo llegué a idealizarlos con ese poder de sugestión que tiene la buena literatura. Más tarde, cuando fui un verano a Londres para aprender inglés, encontré trabajo en un elegante night club, de esos que tienen a disposición de los clientes ( ricos tarambanas ) un chófer con un Rolls-Royce en la puerta.

Allí yo era el coffe boy, alguien que preparaba sandwichs y cafés. Y un gallego amable que regentaba la cocina me enseñó cómo se hacían esos típicos sandwichs que eran muy solicitados en el carísimo local. El proceso era sencillo pero meticuloso. Primero se untaba el  pan de molde con una fina capa de mantequilla extendida de forma regular por las dos rebanadas. Después se cortaba el pepino ( del tipo alargado y estrecho ) en finas rodajas y se ponía encima de una rebanada cubriendo el pan totalmente. Más tarde se le añadía una pizca de sal bien repartida y se le ponía la tapa. Para terminar se recortaban los cuatro bordes quitándoles la corteza y se dividía el sandwich con un gran cuchillo en cuatro triángulos perfectos. Todo esto había que hacerlo con gran precisión como un asunto de relojería. La verdad es que el sandwich, ligero y un poco insípido, estaba rico.

De vez en cuando, todavía, me hago uno de esos sandwichs de pepino y dentro de su sencillez me siguen gustando. Me parecen insustanciales, apetitosos, hipócritas, agradables y ligeramente frívolos. ( Quizá debido al lugar en el que los conocí.) Pero me gustan y me recuerdan a Inglaterra. Un país admirable a pesar del Imperio Británico, o quizá, a causa de ello, como diría el terrible Rudyard Kipling. Pero ésa es otra historia.

 

 

 

LICHTENBERG

 

 

 

Los aforismos de Georg Christoph Lichtenberg ( Ober-Ramstadt 1742-Gotinga 1799 ) han merecido el aprecio de importantes escritores y filósofos. Schopenhauer, Nietzsche o Jünger, por ejemplo, escribieron elogiosamente de este escritor de textos cortos, observaciones y epigramas. Sin embargo, el estilo lúdico y humorístico de este pensador alemán hace que muchos lectores no lo tomen demasiado en serio. Pero Goethe ya señaló con acierto: " Podemos utilizar los escritos de Lichtenberg como la más maravillosa de las varitas mágicas; donde él hace una broma, hay algún problema oculto".

Lichtenberg fue un eminente científico y, además, escribió diversas sátiras, pero son sus aforismos los que lo han convertido en un clásico de las letras alemanas. Escépticos, burlones, lúcidos, irónicos, para Elias Canetti los aforismos de Lichtenberg forman " el libro más rico de la literatura universal".

Lichtenberg fue un agudo observador de la naturaleza humana, un brillante pensador asistemático, un escritor inclasificable que merece ser leído con atención. Sorprenderá positivamente al leerlo por primera vez y, al releerlo, uno corre el peligro de aficionarse a este escritor de por vida.

 

 

 

LAS PINTAS DE LOS ESCRITORES ESPAÑOLES

LAS PINTAS DE LOS ESCRITORES ESPAÑOLES ACTUALES

 

 

 

 

Por sus obras los conoceréis, pero los reconoceréis por sus pintas...

 

Están los "señoriales", clásicos y discretos, generalmente con un toque inglés. Ropa cara, pero informal. Algunos llevan bigote.

 

Están los dandis, originales e irónicos. Suelen tener un mal gusto exquisito, voluntariamente aceptado y esgrimido. Llevan colores audaces.

 

Están los "resistentes" que suelen tener un estilo estudiadamente descuidado, pero saben muy bien lo qué no tienen que ponerse. Les gusta el pelo largo y revuelto.

 

Están los posmodernos que visten como cantantes pop. Son osados y cuidan mucho su imagen. Predomina el negro y las estudiadas patillas.

 

Están los "normales" que visten como políticos. Pelo corto y peinado con raya. Llevan zapatos brillantes y corbatas serias.

 

Están los eternos adolescentes con gafas y flequillo. Van impecables y usan colores claros.

 

Están los "portugueses". Suelen llevar barbas canosas, ropa de estilo anticuado pero elegante y gastan sonrisa melancólica. Parecen directores de museo de provincias.

 

Están los "singulares". Han perfeccionado una imagen concreta y le son fieles a lo largo del tiempo. Pueden llevar polos Lacoste , chupas de cuero o gafas de sol. Van envejeciendo en su disfraz.

 

Están los "volterianos". Son delgados, nerviosos e irónicos. No llevan peluca empolvada, pero parece que la llevan.

 

Están los "guardabosques". llevan barbas pobladas y camisas de franela. Tienen pinta feroz pero son amables. Suelen llevar contundentes botas.

 

Están los "profesores de instituto". Les gustan los jerseys amplios, la media melena y la pana. Pero su imagen inofensiva es estratégica.

 

Están los "capitanes de barco". Hasta suelen llevar gorra de marinos y tienen un aire perpetuo de viejos lobos de mar. Llevan chaquetones azul marino y pantalones blancos.

 

Están los "seminaristas". Tienen aire de curas aunque se dejen pelo largo y sonrían mefistofélicamente. Usan trajes oscuros y no son coquetos.

 

Están los "perillanes". Llevan perillas teatrales o aventureras. Tienen algo de espadachines. Gastan chaquetas entalladas y gestos ceremoniosos.

 

Están los "inquietantes". Llevan trajes oscuros, camisas oscuras y corbatas oscuras. Son cosmopolitas y cinematográficos. Tienen algo de actores de la serie negra.

 

Están los inclasificables. Ellos crean su propio estilo a base de mezclar otros estilos. Visten de manera cómoda. Suelen llevar sombreros y chalecos.

 

Hay más tribus estéticas entre los escritores españoles consolidados como la de los "chamanes", la de los hombres grises, la de los figurines, la de los chestertonianos ,la de los leñadores futuristas, la de los "capuchinos" o la de los barojianos.

 

Simplemente recordar que un buen escritor puede vestir de cualquier manera y uno malo también. Pero el disfraz nos delata...

 

 

 

FRAGMENTOS

 

 

 

 

Las buenas noticias suelen llegar de dos en dos, como los cisnes.

 

 

El apasionamiento nos hace decir necedades inconmensurables.

 

 

Esas casas que tienen menos libros que metros cuadrados.

 

 

Después de las grandes alegrías lo normal es tomarse una aspirina, porque nos duele la cabeza.

 

 

 

 

 

 

BUQUES

 

 

 

Buques anunciados: Claudia, procedente de Barking, con cargamento de chatarra. Navitas, procedente de Lasfar, con cargamento de fosfato. Bremer, procedente de Mantyluoto, con cargamento de pasta de madera. Danica, procedente de Hatay, con cargamento de bobinas. African, procedente de Montevideo, con cargamento de madera...

Me gustan los barcos. Me gusta verlos desde mi ventana. Lentos, imponentes, majestuosos, se deslizan por la bocana del puerto haciendo la maniobra. Monstruos bellos de hierro que vienen de lugares remotos o que parten hace puertos exóticos. Los barcos sugieren el viaje y la libertad. Son magníficos. Pero si uno se descuida se puede acabar convirtiendo en el hombre que veía pasar los barcos...

 

 

 

EL ARTE DE RECORDAR

 

 

Uno nunca se arrepiente de haber sido feliz.

 

 

 

 

LITERATURA COMESTIBLE

 

 

 

 

La descripción de la comida es una vieja tradición literaria de gran importancia. Ya en la Biblia, en Homero, en Platón o en los escritores romanos abundan las descripciones de banquetes. Y en todas las literaturas y en todas las épocas numerosos escritores describen ágapes y menús con todo lujo de detalles. En algunos casos la descripción es tan sensual que se hace la boca agua al leerla. Sirva como ejemplo la descripción de un timbal de macarrones en El Gatopardo de Lampedusa:

" Hay que decir que el aspecto de aquellos babélicos pasteles bastaba para suscitar estremecimientos de admiración. El oro bruñido de la costra, la fragancia de azúcar y canela que de ella emanaba, sólo eran el preludio de la sensación de delicia que surgía del interior cuando el cuchillo hendía la superficie: primero brotaba un vapor cargado de aromas, luego se divisaban los higadillos de pollo, los huevos duros, los trocitos de jamón, de pollo, de trufa mezclado en una masa untuosa, muy caliente, de diminutos macarrones a los que el extracto de carne añadía un precioso color gamuza".

La sensualidad de esta prosa barroca realmente abre el apetito. Y es que hasta se podría hablar de una literatura comestible. Un aspecto muy respetable y placentero de la mejor literatura.

 

 

 

 

ELOGIO GRIEGO DE LA VALENTÍA

 

 

 

 

 

Sin ningún género de dudas en la vida es fundamental ser valiente. El acobardamiento es un instinto de conservación exagerado y nocivo para el que lo padece. Es la virtud de la prudencia llevada al extremo de convertirla en vicio. Y es conveniente desarrollar el hábito de enfrentarse a lo que nos produce temor porque el miedo mata lentamente la vida. No se trata de ser héroes ( que eso no está al alcance de cualquiera ) sino de no ser timoratos que no estén a la altura del hermoso reto que supone vivir.

El valor a la larga siempre es positivo. Y no ser valiente es un defecto que se paga carísimo en felicidad y autoestima. Por eso el talante audaz es positivo. Porque no nos queda otro remedio que enfrentarnos constantemente con peligros de los que se puede salir airosos ( aunque quizá con honrosas cicatrices ) o resentidos con la vida y con uno mismo.

En el fondo la valentía es la aceptación simbólica de la muerte. Ese es el gran miedo. Y hay que asumirlo filosóficamente en abstracto. Pero también hay que asumirlo en concreto en los asuntos cotidianos en los que se refleja como símbolo. Ser valiente es toda una filosofía. Sin duda la mejor. Porque la valentía es la base de todas las demás virtudes.

 

 

 

 

JUEGO DE PALABRAS




Sonreír es vencer la ley de la gravedad.



ERNST JÜNGER



INAGOTABLE PARÍS

Después de haber residido muchos años en una ciudad, cuando ya nos hemos ido, puede suceder que nos enteremos de alguna característica de esa ciudad que se nos había pasado por alto mientras vivíamos en ella. Ese aspecto no llegamos a conocerlo en su momento y ahora, cuando ya no vivimos allí, esa nueva información puede interesarnos de una manera especial.
Yo viví muchos años en París. Creo conocer algo esa ciudad llena de encanto. Pero leyendo a Jünger me entero de que en la piedra clara con la que está construida gran parte de la ciudad hay un fósil visible. Se trata de una caracola alargada en espiral          ( Cerithium tuberculosum ) que se puede ver en edificios, escaleras y puentes. Yo nunca vi ese fósil y nadie en mis años de estancia en París me habló de ello. ( Supongo que el fósil no debe de ser muy evidente y que para verlo hay que fijarse con atención en las viejas piedras.) Jünger lo llama acertadamente el símbolo secreto de París. Ahora me gustaría ir a París para volver  a ver los lugares archiconocidos que nunca me cansan, pero también me gustaría volver para identificar ese fósil y para verlo en mis caminatas como un atractivo más de la ciudad, recóndito y mágico a la vez. Y cuando pueda volveré a París con ese nuevo punto de vista, agradecido a la ciudad que aún puede darme estas agradables sorpresas. Y agradecido también a Jünger que me ha proporcionado esta curiosa información.  Un escritor inagotable y asombroso del que Borges llegó a decir que era uno de los mayores prosistas del siglo XX, según cuenta Antonio Escohotado. Extraordinario elogio que habría que tener muy en cuenta viniendo de quien viene.
Lo cierto es que algunos pensamos que Radiaciones ( los diarios estoicos que Jünger escribió  ,con estilo diamantino, en la Segunda Guerra Mundial cuando Europa se había convertido en el infierno ) es uno de los textos autobiográficos más importantes del siglo XX.

EL PEZ DE PLATA







Habían sido amigos durante muchos años de radicalismo y de excesos, pero ya en la cincuentena ambos habían entrado en una prudente madurez. Uno era catedrático de filosofía y el otro un novelista célebre. En los últimos tiempos no se veían mucho, pero cuando coincidían en algún acto público se alegraban al verse y fingían cierta radicalidad ideológica, más propia de su alocada juventud que de su situación actual, no conformista, pero tampoco iconoclasta.
Una tarde coincidieron en la presentación de un libro en el Círculo de Bellas Artes y se fueron a cenar juntos. Y, después, a pesar de sus hábitos moderados de los últimos tiempos, fueron cerrando bares hasta al amanecer , hablando de todo y de nada , como viejos amigos. Al fin decidieron tomar la última copa en el único bar que encontraron abierto. Las camareras provocativas coqueteaban con los sórdidos clientes. Pero ellos no prestaban atención al ambiente orgiástico del bar y su conversación gracias al alcohol era un poco delirante, casi metafísica.
De pronto el catedrático, aprovechando una alusión a las creencias, dijo con un tono ligeramente irónico, envalentonado por el Johny Walker: "Por cierto, te reirás, pero yo ya no soy ateo". Entonces el novelista, que era de maneras agitadas y cordiales, como diría Stevenson, dejando el vaso de whisky en la barra, se abrió un botón de camisa y enseñó discretamente una cadena de la que pendía un pequeño pez de plata. El objeto metálico lanzó un destello en el oscuro antro. Y tímidamente, como si estuvieran contando obscenidades, se confesaron el secreto.






VIENTO SUR




Dar consejos sin que nos los pidan no es dar, sino todo lo contrario.


Cuando un aforismo da en el blanco se oye un sonido especial


Blasfemar es rezar al revés.


Cuando se quieren decir grandes cosas es muy fácil decir grandes tonterías.


Como la montaña no va a Mahoma , Mahoma tiene que ir a la montaña, de ahí el alpinismo y la sensatez.


Las deudas que no se pagan se pagan en disgustos.


Con las "ocasiones perdidas" ya no se puede hacer nada, excepto aprovechar las ocasiones del presente.



CHESTERTON





LA RISA DE CHESTERTON


Cuenta Hugh Paynter: "Su risa, una vez escuchada, no se podía olvidar. Ponía en ella toda la alegría de su naturaleza. En el teatro, la gente apartaba la vista de la obra para escucharla. Era espontánea, sincera, agradecida, no hay palabras que puedan hacerle justicia. Era algo más que la risa de un poeta, de un artista o de un genio, aunque él era todo eso. Era una parte de él mismo y cuando se marchó, dejó el eco como recuerdo".
Esa risa prodigiosa era la risa sana de un sabio alegre al que le gustaban la vida y las tabernas. Y el eco de esa risa aún podemos "oírlo" en muchas de las páginas de Chesterton en las que excepcionalmente ( no abundan los casos ) se mezclan la sabiduría, el talento literario y la alegría.



SICILIA




LOS ESPECTÁCULOS DE SICILIA


Sicilia son los espléndidos templos griegos, las elegantes ruinas romanas, las fabulosas iglesias barrocas. Sicilia es el Etna humeante, las costas sensuales, las llanuras amarillas. Sicilia es el territorio mítico de El Gatopardo, los pueblos calcinados de El Padrino, los spaghetti alla Norma. Sicilia es el vino volcánico, las viejecitas vestidas de negro, los alcaldes mafiosos. Sicilia es la isla de los cíclopes homéricos, la patria de Arquímedes, la cárcel de Platón. Sicilia es la omnipresente naranja, la horrible y fascinante Palermo, los memorables castillos normandos. Sicilia es Cefalú, Siracusa, Corleone. Sicilia es la Magna Grecia, la Tinacria, el corazón del Mediterráneo. Pero esta soleada tarde ,en la terraza del Wünderbar de Taormina , mientras tomo un espresso,  Sicilia es para mí simplemente un sueño hecho realidad.

CASANOVA






Giacomo Casanova ha pasado a la historia como una especie de Don Juan. Pero era un tipo de amante muy diferente. Casanova era aventurero, generoso, enamoradizo, valiente, curioso, viajero, culto, elegante, juerguista...Un ser festivo que buscaba la intensidad. Claro que fue un gran amante. Era irresistible para las mujeres y se hacía su amigo. Amó, por lo visto, a 132. Pero cualquier cantante de rock le puede superar en número. Sin embargo lo importante en Casanova era su espíritu jubiloso, su predisposición al placer, su capacidad para la alegría, su entusiasmo por la vida, su buen humor y sus cualidades amatorias, por supuesto. Pero lo significativo no es su número de conquistas sino el tipo de amante que fue: seductor, entusiasta, fogoso, divertido, detallista, amistoso, alegre y lúdico. Y además contó su vida con una gracia inimitable y con buena literatura. Por eso la "Historia de mi vida" de Casanova es un libro que no debería faltar en ninguna buena biblioteca. Es una fuente de placer.




RADIACIONES




Empobrecedor cambio en las casas el de haber quitado la chimenea y haber puesto en su lugar el televisor.


Los tramposos se sulfuran cuando los honestos les ganan con habilidad la partida.


Dos gallos no pueden compartir mantel.


Las malas noticias siempre llegan en mal momento.

JORGE SEMPRÚN



BIRIATOU


Algunos lugares nos seducen de inmediato, nada más verlos. Biriatou, un pueblecito francés cercano a Hendaya, está situado en la falda del monte Xoldokogaina en las proximidades del río Bidasoa. Y al otro lado del río ya es España. La sencilla iglesia de San Martin tiene en su parte trasera un pequeño cementerio rodeado por un muro de piedra. Más allá están los verdes prados donde pastan los caballos. Un pequeño frontón, algunas casas de techo puntiagudo y ventanas rojas y varios restaurantes forman el conjunto de este idílico pueblo vasco.
Este fue un lugar de contrabando y de paso de la mítica organización Comèt que ayudaba a huir a los pilotos ingleses en la Segunda Guerra Mundial. Y también el lugar donde recalaba Jorge Semprún, después de cruzar la frontera, cuando era correo del clandestino Partido Comunista Español en el exilio.
Descendiente de aristócratas y políticos importantes de la República, Semprún tuvo que exiliarse con sus padres en París durante la Guerra Civil, después de una priviligiada infancia proustiana. Allí se une a la Resistencia contra los nazis y, hecho prisionero, es conducido al campo de concentración de Buchenwald. Y sobrevive al horror. Después, como miembro relevante del PCE, viajó numerosas veces clandestinamente a España jugándose el tipo en cada viaje. Su valentía está fuera de duda. Más tarde como escritor consiguió una reputación internacional y fue también guionista de películas importantes. Para redondear esta biografía fuera de serie acabó siendo Ministro de Cultura de un gobierno socialista.
Todo un personaje. Alguien listo y con suerte que se ha convertido en una especie de héroe de pelo plateado.
De sus numerosos libros destacan ,sobre todo, los relativos a su experiencia en el campo de concentración. Son libros extraños. Evitando el patetismo, Semprún relata de manera intelectualista su estancia en el infierno. Su testimonio es cerebral y más bien frío. Pero es uno de los autores que hay que leer para entender la banalidad del mal en el siglo XX.
Jorge Semprún ha elegido curiosamente ser enterrado en el pequeño cementerio de Biriatou. Muy cerca de España, pero en Francia. Toda una metáfora de su novelesca vida.



PALABRAS





Las dudas son peldaños que no nos llevan a ningún lugar , pero  nos alejan de la estupidez.


A la mejor amistad hay que ponerle de vez en cuando una tirita.


Las alas se atrofian si no se usan.

LA ASPIRINA


LA ASPIRINA

Fue un descubrimiento, como la democracia o la filosofía, de los antiguos griegos. El ácido acitilsalicilico lo extraían los helenos de la corteza del sauce en forma de jugo y lo usaban como analgésico. Pero los que inventaron realmente la aspirina sintética fueron los alemanes de la Bayer. Y es lógico que fueran los alemanes los que perfeccionaran el producto porque un pueblo de pensadores lo normal es que tenga muchas jaquecas. Pero como si fuera el bálsamo de Fierabrás la aspirina , según sus entusiastas, es prodigiosa y sirve para casi todo. Dicen que los misioneros, cuando andaban predicando por África y llegaban a un poblado lleno de enfermos, les daban aspirinas por darles algo. Y los indígenas se curaban. Se curaba de todo y se dejaban bautizar. Pero esto quizá sea un milagro o un mito.
Lo que no es un mito es que la aspirina es buena para los tristes dolencias y, por supuesto, para los malditos dolores de cabeza. Para los grandes dolores está la morfina y la religión. Pero la aspirina, eliminando los estúpidos pequeños dolores, hace los días más llevaderos y ha aumentado el bienestar del mundo. Uno tiene un dolor que le llena de un tonto pesimismo, se toma una aspirina y rápidamente se encuentra mejor. La musiquilla interior del cerebro pasa del Réquiem a la Romanza. Habría que hacer un monumento a la aspirina. Algo así como una gran rueda de mármol blanco de Carrara. Quizá en Berlín, donde se produjo el mayor dolor de cabeza de la historia gracias a Hitler y sus melomános.

EPIGRAMAS



Los puritanos quieren que estemos tan tristes como ellos.


Vivía un poco incómodo, pero muy orgulloso, en su pedestal, como todo el mundo.


El otoño es erótico porque la mujer se tapa.


Mejor ser un buen turista que un mal viajero.

DE LISBOA A SINTRA





Un mediodía invernal cogí el tren en la estación neomanuelina del Rossio y, abandonando la hermosísima, destartalada y melancólica ciudad de Lisboa, me fui a Sintra para pasar la tarde. Lo que fue residencia de verano de los monarcas portugueses y, después, un elegante y rústico lugar de retiro de viajeros de todo el mundo se ha convertido, hoy en día, en un vulgar reclamo de turistas como tantos lugares mágicos de la tierra. Lord Byron dijo de este lugar que era " el más encantador de Europa en todos los aspectos". Hoy no lo diría. Pero aún es agradable pasear por las empinadas calles contemplando sus "quintas" (mansiones ) con sus pintorescos jardines, evocando una época menos vulgar que la nuestra. Sorprende el Palacio Nacional, de arquitectura renacentista y manuelina. Sus dos enormes chimeneas son justamente famosas. Y el paisaje que rodea el núcleo urbano es realmente especial.
Lo cierto es que pasé unas horas embrujadas en Sintra y ya cuando me iba a la estación para volver a Lisboa, paseando por una calle en cuesta con vistas impresionantes del valle, vi un hotelito ( el Lawrence ) lleno de encanto que me sedujo inmediatamente. Y pensé en el tren de vuelta a Lisboa que algún día tenía que ir a pasar una temporada en ese hotel, como quien se hace una promesa. Pero después me fui a cenar bacalao asado al Martinho da Arcada, el café donde Pessoa solía ir a escribir sus lúcidos desasosiegos, y me bebí una botella de vinho verde pensando que a partir de los 50, si uno se descuida, la vida ya sólo es literatura.

SUEÑOS



Le gustó tanto aquel sueño que decidió rebobinarlo.

PARAGUAS

 

 

 

Siempre recordamos con afecto al que nos prestó un paraguas cuando llovía.

Josep Pla


EL PIMIENTO INOLVIDABLE

Pla, en una página del dietario Notas del crepúsculo, con su amenidad habitual, habla de un "pimiento inolvidable" que comió en casa de Manuel Aznar, en Echalar. La mezcla de palabras es asombrosa. Porque unir  "inolvidable" ( palabra prestigiosa que alude a cosas importantes y memorables ) con "pimiento" ( un producto habitual de la huerta ), es puro humorismo. Pero la cosa tiene su explicación. Josep Pla era amigo del periodista Manuel Aznar y , en una estancia en Echalar, cenó satisfactoriamente en la casa familiar de su amigo y, pasados los años, convirtió el asunto en un mito personal: El pimiento inolvidable que comió cuando era joven, en una situación agradable, en un pintoresco pueblo del Pirineo. Y es que solemos mitificar lo que comemos no sólo porque la comida esté exquisita, sino también por la situación placentera en la que se produce. Seguro que el pimiento estaba riquísimo, pero al elevarlo a la categoría de "inolvidable", Pla está hablando más que de ese pimiento de su pedida juventud.
Escribe Pla, que además de gran escritor era un buen gastrónomo : " Nos ofrecieron un gran pimiento rojo, que envolvía una porción de carne, la cual estaba guisada dentro del pimiento". Y añade: " Me he acordado toda mi vida. Extraordinaria calidad, gusto prodigioso, una maravilla. Era septiembre, todo otoñeaba, llovía, lloviznaba, las aguas del Bidasoa hacían un ruido sordo al bajar hacia el golfo, el Pirineo de Navarra apenas se veía, dormido e incierto en el difuminado otoñal. Era el día exacto para comer aquel pimiento inolvidable que nos presentaron con perfecta naturalidad". ¡Pimiento inolvidable! No cabe duda de que Pla dominaba el arte de poner los adjetivos...

BERLÍN

 

LUCES Y TINIEBLAS

    Cuando llegué a Berlín, un mediodía lluvioso, después de dejar la maleta en el hotel, salí con la intención de comer algo apetecible por los alrededores para resarcirme de la tortura gastronómica del avión y, por casualidad, encontré el Cafe Einstein. Es un café restaurante con grandes ventanales que dan a un jardín, suelo de madera, techos altos y muy confortable. Un café cómodo y animado, de estilo centroeuropeo, lleno de gente peculiar en donde me encontré inmediatamente bien. Fue un buen comienzo y comí un excelente Sauerkraut.
    Después de mis paseso por Berlín, viendo lo que hay que ver en una primera visita     ( La Puerta de Brandeburgo, las orillas del Spree, el Tiergaten, los museos, la Alexanderplatz o la Torre del Holocausto, y las asombrosas calles llenas de edificios demasiado nuevos y colosales ), solía volver al Cafe Einstein. Allí descansaba de mis largos paseos mientras me bebía unas cervezas antes de retirarme al hotel. Aquel local me agradaba. Descubrí que había otros Cafe Einstein, pero el que más me gustó fue el de Kunfurdentrase que conocí el primer día, con sus amables y esbeltas camareras que llevaban un largo mandil blanco hasta los pies.
    Ciudad con un pasado trágico, Berlín es una ciudad atractiva, rica y dinámica, pero uno nota constantemente cosas raras. Una ciudad demasiado nueva y aséptica en la que en cualquier esquina nos acecha el horror del Tercer Reich. A pesar de sus maravillosos parques, de sus grandiosos teatros, de sus modernas universidades, de sus excelentes librerías, de sus elegantes avenidas y de sus brillantes rascacielos, aquí estuvieron, no hace mucho tiempo, las oficinas del infierno. Una ciudad que hace pensar vertiginosamente si uno tiene memoria e imaginación.
    Y en el Cafe Einstein pensaba que Berlín es una ciudad poderosa que va a jugar un papel importante en el futuro, sin duda, pero que todavía da un poco de miedo. Tuvo y sigue teniendo algo de decorado de ópera de Wagner...

GASTRONÓMICAS


Si "el gusano perdona al arado que lo ha partido" ( Blake), la ostra perdona a quien se la come viva.


En los restaurantes malos se sufre y se paga como en el dentista.


Una de esas amistades vascas en las que se va de cena en cena, hasta la cena del funeral.


Algunas recetas de cocina son poemas suculentos.


Los pescados en la pescadería parecen filósofos pesimistas.


El vino es tan saludable que tenían que venderlo también en las farmacias.

Axaxaxas Mlö



Las conversaciones de ascensor son definitivas.


Los buenos propósitos no sirven para nada, excepto para no ser un miserable.


Todo elogio encierra una crítica como toda cereza encierra un hueso.

OSCAR WILDE


    "Leyendo y releyendo, a lo largo de los años, a Wilde, noto un hecho que sus panegiristas no parecen haber sospechado siquiera: el hecho comprobable y elemental de que Wilde, casi siempre, tiene razón." Este importante elogio de Borges quiere combatir el tópico injusto de que Wilde era brillante, pero sólo brillante. Que Wilde era brillante es algo con lo que sería difícil no estar de acuerdo. Nadie como él tuvo el talento de escribir aforismos ingeniosos y libros que parecen perfectos. Pero es que, además, es verdad que casi siempre tiene razón porque detrás de la máscara frívola que lucía en los salones Wilde era una especie de sabio. Oscar Wilde era inteligente y culto, pero conoció el placer y la desdicha, el lujo y los bajos fondos, el éxito y el fracaso, los laureles y el exilio. Conoció la vida en sus manifestaciones más extremas y expresó sus trangresores pensamientos en forma de paradojas, que no suelen ser otra cosa que verdades impopulares.
    Un siglo después de su muerte su obra sigue fresca como el primer día. Sus libros se siguen traduciendo, sus comedias se siguen representando y los estudios sobre sus obras y sobre su persona siguen llegando con regularidad a las librerías. Es un clásico. Pero sigue habiendo muchos lectores  que no lo toman en serio o que no le perdonan algún aspecto de su biografía. Quizá se deba a que como el burlón Wilde escribió: "El público es asombrosamente tolerante. Lo perdona todo, excepto el genio".

Ramón Eder

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